sábado, 4 de diciembre de 2010

Mi novio es gay.

Todos mis amigos y amigas saben muy bien el prototipo de hombre que a mi me mola: altos, con buena barba y pelos en piernas y pecho. Vamos, nada de tener un noviete que tenga las piernas más suaves que las tuyas. Ya es sabido que "el hombre y el oso cuanto más pelo más hermoso".

La sorpresa viene ahora:
¡Atención! Damas y caballeros...mi novio es gay. Sí, lo que estáis leyendo. Tras esos rasgos vikingos que tanto me molan:1,90, barba rubia, ojos de color azul intenso...se esconde un extraño y femenino gusto por los "objetos de casa". Para especificar más os diré que este "hombre" ha elegido una "preciosa" colcha de rayas rosas, azulitas claras, chocolates y moradas, que te incitan sobre todo a dormir (para no verlas). Vamos, que su habitación, lugar donde deberíamos "ñiqui-ñiquear" como locos, se ha convertido en el ANTIMORBO TOTAL.

Definitivamente creo que no voy a poder superar este duro golpe.

Esta entrada se la dedico a las estupendas madres que van de compras con sus hijos y no les dicen que la colcha que les mola es de nenazas.

2 comentarios:

Guillermo Loaysa dijo...

¿No te fijaste en su signo del zodiaco antes de salir con él?

Es súper revelador.

Freyja dijo...

Jajajaja ¡GEMINIS!